MI PAREJA ES MI SÍNTOMA.
Cuantas veces escuchamos la misma queja en cuanto a relaciones amorosas se refiere.
La mayoría de las veces, la queja que se escucha de alguno de los miembros de pareja tiene que ver con los mismos temas: dinero, detalles, atención, etc.
En otras ocasiones, los problemas son un poco más fuertes y tienen que ver con mentiras, infidelidades o alguna otra cuestión que hace que la relación de pareja se vea debilitada.
Pero ¿Qué pasaría si en vez de ver lo que el otro hace o deja de hacer, comienzo a ver lo que permito e incluso provoco de mi pareja?
Me explico: los problemas en las parejas son de lo más normal; de hecho, para una pareja equilibrada es la resolución de estos conflictos lo fortalece y une la relación.
Sin embargo, existen parejas para las cuales es más difícil llevar a buen cabo las dificultades e incluso pareciera que estas dificultades son magnificadas con cosas del pasado o rencores, o incluso por aspectos inherentes a la personalidad de cada miembro.
A veces nos referimos a esas parejas como parejas “tóxicas” o problemáticas.
A veces nos referimos a esas parejas como parejas “tóxicas” o problemáticas.
¿hasta qué punto es normal?: este tipo de temas se caracterizan por levantar mares de opiniones ya que todo mundo hemos estado en alguna situación de ese tipo. Incluso, podemos ver a diario la lamentable realidad de la violencia tanto física como psicológica que viven miles y miles de pareja alrededor del mundo.
Sabemos que es trabajo de dos el mantener a flote una relación de pareja e incluso a veces pareciera que el otro hace lo posible por mantenernos tristes.
No hablemos de cuando hay maltratos.
Existe un refrán que dice: “permitimos de los demás el mismo maltrato que creemos merecer”.
Son palabras muy fuertes que de entrada nos provocan rechazar, pero, pensándolo un poco mas tiene mucha lógica.
Si mi pareja me maltrata, me miente, me humilla o simplemente me hace sentir mal es por que hubo muchos momentos en donde no supe poner límites.
Esto se reafirma cuando me doy cuenta de que en todas mis relaciones de pareja existen patrones que se repiten.
¿y si inconscientemente elijo un tipo particular de personalidades? ¿y si inconscientemente me enfrasco en relaciones “tóxicas?
Pero, ¿con qué fin?
¿Cuál será ese síntoma?
Son preguntas muy interesantes: tal vez sea necesario de vez en cuando revisar qué ganancias secundarias obtengo de diferentes situaciones desagradables pero que inconscientemente busco.
Pero, ¿con qué fin?
¿Cuál será ese síntoma?
Son preguntas muy interesantes: tal vez sea necesario de vez en cuando revisar qué ganancias secundarias obtengo de diferentes situaciones desagradables pero que inconscientemente busco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario